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Amor...


Todo corazón tiene un anhelo de amar. Uno sueña con esa persona con la cual uno va a compartir muchos momentos, con la cual estando a su lado todo cobra sentido, todo es de color, donde la confianza y el respeto se unen para regar un sentimiento tan lindo, como lo es el amor.
Y es que quizás en el pasado algo tuvo sentido, pero luego todo perdió valor, algo nos llenó de alegría, pero fue solo eso, un momento que el tiempo ya borró. Y cuando vuelve la ilusión y se transforma en amor, cuando todo es distinto, nada del pasado se vuelve a repetir, cuando fue como soñaste, nada importa más que esa persona y tú. Cuando tus ojos solo miran hacia un horizonte tu corazón se embriaga de la emoción, cuando logras quitar de tu mente todo resentimiento todo dolor, es allí donde uno abre el corazón para amar plenamente sin condición. Cuando caminas a su lado y logras mirar el mundo desde tu propio corazón unido al suyo, nace desde lo más profundo el respeto y esas ansias de brindarle todo el cariño protegerlo ante todo, basta con querer e intentarlo para que lo que hay dentro de ti se refleje en la acción. Porque si es la persona que Dios quiere para ti no habrá muralla que no se pueda derribar, porque si uno decide amar, no habrá sentimiento que nos traicione y dañe este dulce caminar. Si en lo más profundo de tu corazón sientes que te quiere como a nadie más, no dejarás que nada te perturbe, recuerda que el mundo inquieta hasta el más duro corazón, toma su mano y confía en aquello que Dios unió. El día a día puede ser pesado pero una palabra puede hacer todo más ligero, una sonrisa puede cambiarlo todo, un abrazo reconforta tanto que uno no quiere irse de ese refugio de amor. Cuando encuentras a esa persona que soñaste, a esa persona que tanto buscaste, tu razón y corazón se inunda de mucho amor, agradeces a Dios de ese regalo tan valioso que desde el cielo mandó…porque nada se compara, nada podría ser mejor, nos bebemos el agua hechizada de la pureza y sinceridad, de dulzura y amabilidad de esa agua bendita llamada AMOR.

-Claudia E.-




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