
Para qué el sol
Si tengo el calor de tu cuerpo
Para qué la luna
Si tengo el brillo de tus ojos
Para qué el mar
Si tengo la inmensidad de tu amor
Para qué la tierra
Si mi mundo eres tú
Para qué el chocolate
Si tengo el dulce de tus labios
Para qué el fuego
Si tengo el abrigo de tus brazos
Para qué la música
Si tengo las palabras de tu boca
Para qué el algodón
Si tengo la suavidad de tus manos
Para qué los niños
Si hay uno dentro de ti
Para qué los viejos
Si la sabiduría habita en ti
Para qué los aviones
Si contigo subo al cielo
Para qué los cuentos de hadas
Si tú eres mi príncipe azul
Para qué motivo de alegría
Si tú me haces eternamente sonreír
Para qué aire y comida
Si respiro y me alimento de ti
Para qué poemas de amor
Si todo tú estas hecho de versos
Para qué flores y rosas
Si contigo consigo cosas mas hermosas.
-Claudia E.-
(2007)
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