Te fuiste sin decir nada, en silencio, casi sin herir, sin decepcionar Te fuiste así, lentamente, dulce y tierno a la vez Y ese dolor que empezó a brotar fue un impulso para empezar un nuevo camino Te fuiste dejando huella, pero de esas que no duelen al recordar, quizás un poco, pues siempre hay algo de dolor en el olvido, Dejaste una sonrisa en calma, una palabra en el aire una mirada que abraza un corazón que deja de latir No sé si te fuiste, o yo te solté, la cosa es que ya no estás aquí, alborotando mi vida, mi mente, mis sueños. Ahora estás al otro lado del camino, con la misma sonrisa, con tu misma paz, con tu misma forma de acariciar corazones Pero ya lejos, lo suficiente como no perderme de nuevo, en tu encantadora forma de abrazar la vida. Yo me perdí, tu me salvaste, Me encantaría que todo esto fuera cierto, Me encantaría... Claudia E.